El cultivo de cáñamo industrial es escaso en España pese a ser completamente legal. De hecho, está subvencionado a nivel europeo. Pero el desconocimiento está extendido, tanto en cultivadores a quienes les gustaría entrar en este mercado como en algunas autoridades y delegaciones de agricultura. 

Y lo cierto es que hay muchísimas posibilidades dentro de la indústria el cáñamo, y te queremos mostrar algunas en este artículo. 

 

¿Qué es el cáñamo industrial?

El cáñamo es una planta perteneciente a la familia botánica Cannabaceae.

Conviven tres variedades de cáñamo:

  • Cáñamo industrial contenido en THC (componente psico activo del cannabis) residual e imperceptible. Es la variedad que planta la indústria del cáñamo. 
  • Cannabis sativa. Tiene un contenido más alto de THC y efectos psicoactivos.
  • Cannabis sativa var indica. Variedad que, como la Sativa, es psicoactiva pese a que sus efectos son algo más físicos que mentales. 

Aquí una muestra del desconocimiento que hay: en España se prohibió su cultivo durante décadas, simplemente por la similitud de la planta del Cáñamo con las variedades psicoactivas Sativa e Índica.

 

España, lugar de cultivo ideal

Esta planta tiene un crecimiento muy rápido, que demanda humedad del terreno. Los climas húmedos y templados son ideales para su cultivo. Está claro que España es buena tierra para cultivar esta planta a nivel industrial. 

Actualmente, se cultiva cáñamo industrial en varias ccaa. En la zona norte del Estado, debido a la humedad y la lluvia, se destina a fines alimenticios. Mientras, en el sur se dirige a la industria papelera.

Algunos de los semilleros industriales más conocidos en España son: Celulosa de Levante (Tarragona), Agrofibra (Barcelona), Cooperativa Galihemp (Lugo), Taller Textil de Triste (Huesca), etc.

 

Reactivando el cultivo de cáñamo industrial

Son múltiples beneficios los que traería consigo la reactivación de este cultivo, tanto a nivel local como nacional. Estaríamos hablando del fomento de la creación de nuevos empleos, y también de su función como elemento contra la despoblación rural. 

La ONG Lazos Verdes, creada en 2018, se encarga de evitar la despoblación rural y reindustrializar zonas rurales. Lo hacen mediante un desarrollo sostenible tanto económico como social; han realizado proyectos como el de Santa Cruz de los Cáñamos en Ciudad Real. Fíjate que el nombre de la población ya incluye el nombre de Cáñamo, porque vivía de ello hace siglos, concretamente en el siglo XVI. 

Pese a utilizar semillas certificadas por la unión Europea para esta reativación, se pretende conseguir las semillas genuinas que se cultivaban en épocas pasadas en la misma tierra. De esa manera, se podría obtener una denominación de origen oficial. 

 

Usos casi infinitos del cáñamo industrial

El cáñamo es un cultivo fibroso y resistente, que mejora el suelo en el que está plantado, y que se puede usar para prevenir la erosión de la tierra o la invasión de malas hierbas. 

Sus aplicaciones en el día a día son casi infinitas: alimentación, papel, cosmética, cordaje, medicinas, el propio sector agrario, el textil, semillas, aceites ricos en proteínas, lubricantes, bioplásticos, combustible,… además, es biodegradable y reciclable, y al ser tan resistente, su cultivo no necesita tantos pesticidas, ni fertilizantes, ni tampoco agua. 

 

El cáñamo industrial y la legalidad

Hoy en día es posible cultivar cáñamo en la Unión Europea. Su contenido en THC no ha de superar el 0,2%, esa es la restricción que existe. 

En España se autorizan 25 variedades de cáñamo industrial para su cultivo; también hay establecidas ciertas normas para la concesión de subvenciones a cultivos fibrosos. Para que todo sea legal, las semillas han de estar sí o sí certificadas por la UE. 

Los requerimientos legales previos a la concesión de una licencia para obtener y comercializar esta fibra, o las semillas (o su utilización como flor ornamental) son:

  • La consejería de agricultura del municipio ha de autorizarlo.
  • Semillas certificadas. Comprarlas bajo este precepto. 
  • Conservar toda la documentación, facturas y tests para poder demostrar la legalidad de la semilla. 
  • Se presenta en la Oficina Comarcal Agraria del municipio, cumplimentándose una memoria de uso y destino final del producto. 

Con esta memoria se dará de alta la plantación en el Registro General de la Producción Agrícola. Ahí se van a exigir también la realización de análisis periódicos del cultivo, con el objetivo de tener por debajo del 0.2% el contenido de THC. 

No está de más llamar a la Guardia Civil para informar de la existencia de una plantación con aspecto del que ellos podrían sospechar. 

Por último, si el uso que se le va a dar a la planta es la extracción de CBD, es necesaria una licencia de la Agencia Española del Medicamento, ya que así es como está considerada esta sustancia.